PRANCE metalwork es un fabricante líder de sistemas metálicos para techos y fachadas.
Los paneles metálicos contribuyen al diseño de edificios sostenibles en múltiples aspectos: circularidad de materiales, rendimiento energético operativo, durabilidad y menor impacto en el mantenimiento. El aluminio y el acero se encuentran entre los materiales de construcción con mayor reciclabilidad; especificar paneles con un porcentaje verificado de contenido reciclado y garantizar la facilidad de desmontaje al final de su vida útil apoya los objetivos de la economía circular. La larga vida útil de los paneles metálicos bien revestidos reduce la necesidad de reemplazos frecuentes y la consiguiente acumulación de carbono en las reparaciones. Desde una perspectiva operativa, los paneles metálicos, como parte de sistemas de fachadas ventiladas, mejoran el rendimiento térmico al permitir la continuidad del aislamiento y evitar la entrada de humedad; combinados con roturas de puente térmico y aislamiento continuo, estos sistemas ayudan a reducir las cargas de calefacción y refrigeración. Los paneles metálicos perforados pueden respaldar estrategias pasivas (sombreado, control de la luz natural y protección solar), reduciendo la dependencia de sistemas de climatización mecánicos e iluminación artificial. La eficiencia de fabricación es otra ventaja: la fabricación en fábrica reduce el desperdicio en obra y mejora el rendimiento del material en comparación con los revestimientos fabricados en obra. Al especificar los revestimientos, la elección de acabados con bajo contenido en COV y la consideración de los impactos en el ciclo de vida (PVDF de larga duración frente a pinturas de menor rendimiento) ofrecen mejores resultados ambientales. Además, los paneles metálicos pueden integrar módulos fotovoltaicos o puntos de montaje compatibles con energía solar, lo que permite la adopción activa de energías renovables sin comprometer el diseño de la fachada. La documentación para certificaciones de edificios sostenibles (LEED, BREEAM, normas locales) se facilita gracias a la transparencia de la cadena de suministro, los datos de CO₂ de los proveedores y las declaraciones de reciclabilidad. En definitiva, una especificación responsable —que prioriza el contenido reciclado, los recubrimientos duraderos, los detalles eficientes y los ensamblajes recuperables— posiciona a los paneles metálicos como una opción ambientalmente pragmática que respalda tanto las métricas de sostenibilidad iniciales como la eficiencia operativa a largo plazo.