PRANCE metalwork es un fabricante líder de sistemas metálicos para techos y fachadas.
Mantener la consistencia del color en fachadas metálicas extensas depende de un riguroso control de recubrimientos, gestión de lotes y procesos de garantía de calidad que comienzan en la adquisición y continúan hasta la instalación. Los recubrimientos aplicados en fábrica, como el PVDF y los recubrimientos en polvo arquitectónicos, son los preferidos porque se mezclan, aplican y curan en condiciones controladas, produciendo resultados mucho más uniformes que las pinturas aplicadas en obra. Especificar un solo fabricante de recubrimientos y limitar el número de lotes de producción reduce la variación; cuando es inevitable producir varios lotes, los protocolos de igualación de color y la medición espectral (mediante espectrofotómetros) garantizan valores ΔE aceptables. Las muestras de preproducción y las maquetas a tamaño real proporcionan una referencia visual para los propietarios y los equipos de diseño; estas muestras deben exponerse a la iluminación de la obra para confirmar el color y el brillo percibidos. Los protocolos de almacenamiento y manipulación en obra previenen la contaminación o los daños que podrían generar inconsistencias visuales. La secuenciación de la instalación puede mejorar aún más la uniformidad visual: instalar paneles del mismo lote uno junto al otro y evitar transiciones visibles entre lotes en elevaciones prominentes reduce la variación aparente. Para proyectos muy grandes, es ideal coordinar los plazos de entrega para que se produzcan elevaciones contiguas a partir de tiradas continuas. Finalmente, las garantías del fabricante y la documentación de trazabilidad (códigos de lote, certificados de recubrimiento) proporcionan responsabilidad y una vía para tomar medidas correctivas en caso de discrepancias. Estos controles, aplicados de forma consistente, permiten que los paneles metálicos presenten un color y un acabado visualmente uniformes en grandes superficies arquitectónicas.