PRANCE metalwork es un fabricante líder de sistemas metálicos para techos y fachadas.
Un sistema de muro cortina metálico, generalmente con estructura de aluminio, modular o prefabricado, y opcionalmente combinado con paneles de vidrio o metal de alto rendimiento, es una herramienta fundamental para definir la identidad de un edificio comercial de alta gama. La mejora estética comienza con la modularidad intrínseca del sistema: paneles modulares, perfiles de montantes personalizados y líneas de visión esbeltas permiten a los arquitectos lograr planos de vidrio continuos y refinados o ritmos articulados de metal y vidrio. Los acabados metálicos (anodizado, recubrimientos de PVDF/FEVE, pintura en polvo, aluminio cepillado o perforado) ofrecen opciones de color y textura consistentes y duraderas, ideales para marcas premium. Los detalles de diseño, como montantes empotrados, fijaciones ocultas, juntas a ras y aletas o parasoles integrados, crean profundidad, sombras y una sensación de calidad a corta distancia y a lo largo del horizonte.
Más allá de la apariencia superficial, los muros cortina metálicos permiten geometrías complejas y características de fachada: unidades curvas a medida, sistemas de fijación puntual y montantes cónicos permiten formas icónicas sin sacrificar la integridad estructural. La integración de paneles metálicos de antepecho, aletas verticales y vidrio sinterizado o con revestimiento cerámico amplía el vocabulario de diseño, a la vez que permite la creación de una imagen de marca mediante contrastes de materiales y elementos retroiluminados.
Fundamentalmente, el rendimiento de ingeniería del muro cortina garantiza una larga vida útil. Los revestimientos duraderos resisten la decoloración y las manchas; los robustos detalles de drenaje y rotura de puente térmico evitan las manchas o el empañamiento del vidrio que deteriorarían la apariencia; las juntas de fachada accesibles facilitan programas de mantenimiento controlado que mantienen la fachada impecable. En proyectos de alta gama, la colaboración entre el arquitecto, el ingeniero de fachadas y el fabricante de sistemas metálicos garantiza que el objetivo estético se materialice con la facilidad de construcción, el mantenimiento y un rendimiento garantizado, preservando la identidad premium del edificio y su imagen en el mercado durante décadas.