PRANCE metalwork es un fabricante líder de sistemas metálicos para techos y fachadas.
Para los promotores, el muro cortina es un activo estratégico que influye en la velocidad de arrendamiento, los costes operativos y la revalorización de los activos. Entre los factores clave de valor se encuentran la durabilidad y el bajo mantenimiento: los materiales y acabados que reducen los costes recurrentes mejoran el rendimiento operativo neto (NOI). El rendimiento energético influye en los gastos operativos y la comodidad de los inquilinos; la especificación de acristalamientos de alto rendimiento y rotura de puente térmico genera ahorros tangibles en servicios públicos y favorece las certificaciones ecológicas que aumentan el atractivo del mercado.
La previsibilidad es esencial: los sistemas con resultados de pruebas certificados, garantías transferibles y responsabilidades claras de operación y mantenimiento reducen el riesgo financiero. La estética y la alineación con la marca influyen en las tarifas de alquiler y la calidad de los inquilinos: las fachadas premium permiten alquileres más altos y plazos de arrendamiento más largos. La adaptabilidad y las opciones de actualización modulares protegen el activo frente a los cambios normativos y la evolución de las demandas de los inquilinos, lo que permite inversiones graduales en lugar de reformas disruptivas.
Los promotores también consideran el riesgo de la cadena de suministro y la construcción: la fabricación local, los equipos de instalación de eficacia probada y la prefabricación reducen los retrasos en los plazos y el aumento de costes. Por último, las credenciales de sostenibilidad (opciones con bajas emisiones de carbono incorporadas, DAP y ahorro energético) facilitan la financiación e incentivos ecológicos, mejorando así la rentabilidad. Cuando estos factores de valor se integran en la selección y adquisición de fachadas, los promotores protegen el rendimiento de la cartera a largo plazo.