PRANCE metalwork es un fabricante líder de sistemas metálicos para techos y fachadas.
La decisión entre reemplazo, modernización y revestimiento completo depende del estado de la fachada, los déficits de rendimiento, la esperanza de vida y el presupuesto. El reemplazo específico (reparación de juntas defectuosas, reemplazo de unidades de vidrio aisladas o resellado de juntas) es el costo inmediato más bajo y puede extender la vida útil cuando la estructura subyacente y el marco son sólidos. Sin embargo, las reparaciones repetidas a lo largo de los años pueden acumular un mayor gasto de por vida si persisten los problemas sistémicos. Las medidas de modernización, como agregar aislamiento térmico externo, instalar acristalamiento secundario o mejorar las juntas y los sellos, ofrecen una opción de rango medio que mejora el rendimiento energético y la comodidad de los ocupantes sin quitar la fachada principal. Las modernizaciones se pueden realizar por etapas y a menudo evitan el cierre total de los espacios ocupados. El revestimiento completo (decapado y reemplazo) es la opción más intensiva en capital, pero resuelve fallas sistémicas, permite mejoras térmicas y acústicas completas y puede justificarse cuando se requiere seguridad, corrosión importante o renovación estética. Al calcular el costo comparativo, incluya los costos directos (materiales, mano de obra, andamios), los costos indirectos (interrupciones del inquilino, impermeabilización temporal) y los ahorros durante la vida útil derivados de la reducción de energía y mantenimiento. Realice un análisis del costo total de la vida útil en un horizonte realista (20-30 años) y considere el riesgo y la incertidumbre del rendimiento. En muchos escenarios a medio y largo plazo, una modernización estratégica ofrece la mejor relación calidad-precio cuando las estructuras son sólidas; el revestimiento se justifica cuando las estructuras están deterioradas o el cliente requiere una actualización transformadora con ahorros predecibles a largo plazo.